FREILA: Asió con fuerza mis manos, dándole un mayor ceremonial...

Asió con fuerza mis manos, dándole un mayor ceremonial a sus palabras. Me trasmitió el simbolismo del trabajo del picapedrero. Me sugirió que aprendiera, imitando el oficio del cantero, mi oficio de hombre y del mismo modo que el cantero daba forma perfecta a la piedra bruta, yo debía esforzarme en moldear con armonía mi persona.

El cantero - prosiguió - investido con un humilde mandil muestra la grandeza del trabajo. Imitando al Creador, transforma un trozo de roca en un sillar geométrico. El mandil, ese sencillo atuendo, simboliza la humildad que brota golpe tras golpe por medio del esfuerzo. Es un signo de igualdad entre todos los hombres.

Sus guantes, deben recordarte siempre que un hombre íntegro no debe mancharse las manos con la infamia ni debe humillar a ningún otro ser humano.