FREILA: Durante las semanas previas a la comunión asistí con...

Durante las semanas previas a la comunión asistí con regularidad a las clases de catequesis, cuando retornaba a casa, mi abuela me interrogaba sobre lo que nos había enseñado el cura párroco.

Si Don Joaquín nos hablaba de la caridad como una obligación y un medio para alcanzar la vida eterna; mi abuela me daba otra versión, diciéndome que la caridad y la misericordia nunca podrían ser el fruto de una imposición, que la verdadera caridad no debe basarse ni en el temor a un hipotético castigo ni en la esperanza de alcanzar algún provecho divino de goce eterno. La caridad debe ser un acto de libertad, la muestra de un sentimiento humano de fraternidad con nuestros iguales, exento de cualquier esperanza de reconocimiento. Me reiteraba una y otra vez que nunca debe olvidarse el favor recibido; pero que el favor proporcionado debía olvidarse en el instante mismo de consumarlo.