FREILA: Mi arrogancia hizo que me fijara en su traje y lo comparará...

Mi arrogancia hizo que me fijara en su traje y lo comparará con el mío. Pensé que el mío era más bonito.

Cuando mi abuela terminó de charlar con el panadero, proseguimos la marcha hacia la iglesia. Mi abuela caminaba erguida, agarrándome de la mano. Tuve la sensación de que se sentía muy orgullosa. Me pareció raro verla tan presumida, nunca la había visto así. Ella siempre halagaba la humildad como el paradigma de toda virtud.

Recuerdo que yo no comprendía muy bien todo aquel ajetreo de la comunión y la catequesis. Me encontraba un poco confuso en medio de aquel trajín, no entendía por qué mi abuela me obligaba a hacer la primera comunión y a asistir a la catequesis católica, si realmente ella tenía una idea muy diferente de la religión. Con mi mentalidad de niño aquella situación me producía una cierta contradicción.