Cuando los judíos se establecieron en Canaán el monoteísmo se vio debilitado por la influencia de la idolatría que allí reinaba. Pero la situación más precaria la tuvo la religión hebraica cuando los reinos de Israel y Judá fueron destruidos: entonces el pueblo no entendió la lengua en que estaba escrita la ley y fue necesario hacer traducciones y largas pláticas de explicación. Por esta razón y por el cambio de costumbres, fue necesaria la creación de una segunda Ley o Misná o Repetición, que comúnmente se llama Talmud. Entonces surgió la primera división de los judíos: algunos, que reciben hasta hoy el nombre de caraítas siguieron obedeciendo la Toráh al pie de la letra. En el siglo XVIII apareció Moisés Mendelsohn, que predicó ideas nuevas que escandalizaron a los judíos de Europa. Y surgió una nueva división. Los rabinos ortodoxos consideraron herejes a estos reformistas y se instalaron en comunidades apartes. Los renovadores inaguraron su primera sinagoga (templo judío) en 1810. En ésta se abolío el hebreo en las oraciones y prédicas para reemplazarlo por la lengua del país. Es una rama importante del Judaísmo la que niega la existencia de un Mesías personal substituyéndolo por "la misión miseánica", de Israel. De los cultos y liturgias que habían impuesto el Talmud, sólo conservan la celebración del Sabbath - sábado - y la circuncisión. es decir, tratan de acentuar la idea monoteísta disminuyéndole la importancia al cumplimiento del Talmud.