Los cuákeros no poseen sacerdocio ni formas externas de culto, ya que sostienen que el espíritu de Dios se hace presente por el simple hecho que dos o más hombres se reúnan en Su nombre. Esencialmente pacifistas, durante las guerras mundiales participaron exclusivamente en las organizaciones de ayuda a heridos y refugiados. El Comité Norteamericano de Servicios de Los Amigos recibió por esta labor el Premio Nobel de la Paz en 1947.