Los peces óseos forman la inmensa mayoría de los peces y los hay con multitud de formas y colores, incluso azules y transparentes, que cambian de color (como las platijas) o que generan luz (como algunos peces de las profundidades o los peces linterna de la familia Myctophidae). Los hay con distintos tipos y posiciones de aletas, destacando los peces voladores por sus grandes aletas pectorales que les permiten volar fuera del agua grandes distancias para esquivar a sus depredadores. Hay peces eléctricos (para cazar o defenderse), venenosos por ingerir plantas venenosas y que generan veneno para inyectarlo usando sus espinas (como los peces escorpión y concretamente los peces piedra, como el Synanceia horrida, los más venenosos conocidos y que pueden ser pisados por bañistas, aunque su veneno pierde su efecto por el calor por lo que basta con meter el pié rápidamente en agua caliente). Como todos los peces, tienen branquias capaces de extraer hasta el 95% del oxígeno disuelto en el agua. Algunos peces de agua dulce tienen, además, pulmones (1 ó 2) que les permiten respirar aire y vivir en aguas pobres en oxígeno o aguantar períodos de sequía. Hay peces en toda la hidrosfera, desde las aguas polares a las tropicales y desde la superficie del agua hasta las oscuras profundidades marinas (a cerca de 11 kilómetros de profundidad). Hay peces de agua salada y dulce, y peces como el salmón o las anguilas que pueden vivir en ambos tipos de agua (diadromos). El 40% de las especies son de agua dulce, aunque este agua es el 0.01% del total de agua del planeta Tierra, y sólo en el río Amazonas hay 1500 especies distintas. Hay especies en las que sólo hay hembras y las crías nacen por partenogénesis (clonación). Los más pequeños del grupo son los gobios, que miden menos de 1 centímetro. Hay peces con muy buena vista y ciegos, peces distribuidos por todos los mares y océanos y peces que sólo viven en una charca del Valle de la Muerte (Nevada, EE. UU.) o en un lago (como el lago Baikal en Siberia). Hay peces que abandonan a su prole y peces, como algunos cíclidos, que protegen a sus hijos metiéndolos en su boca cuando hay peligro. Muchos peces están amenazados y muchos se están extinguiendo antes incluso de ser estudiados principalmente por la alteración humana de su hábitat y la sobreexplotación pesquera. Si queremos conservar esta magnifica biodiversidad debemos proponernos no contaminar los mares, no pescar tantas cantidades como se hace hoy día y respetar los ríos y acuíferos (sobreexplotación para la agricultura, construcción de pantanos y trasvases...).