Sin duda, unos guerreros fieros, los almogávares. Y volviendo a lo que nos ocupa, al Desperta Ferro, el grito completo que hacían antes de la batalla, cuando ya estaba el enemigo cerca era “Aur, aur… desperta ferro”, que viene a ser: “escucha, escucha… despierta el hierro". Mientras hacían esto golpeaban con sus lanzas contra el suelo provocando un considerable estruendo. Además, la contera de la lanza, el remate de metal en la parte opuesta a la punta, en ocasiones hacía saltar chispas al chocar con las piedras del suelo.