Así estos trabajos están orientados a FOCALIZAR zonas singulares de la Corteza donde se pueden alojar cuerpos magmáticos, INTRUSIVOS y VETIFORMES, que si han evolucionado hasta su fase deutérica podrán dar cuanta de nuevos recursos o depósitos minerales. El modelo también permite definir el ambiente tectónico donde están los que ya conocemos, ofreciendo una posible expansión a sus recursos, si es que ella existe, permitiéndonos proyectarnos más allá de la actual mina. Muchos de estos, expuestos en superficie, son visibles por la observación geológica en el mismo lugar o son declarados por las imágenes de satélites a través de las anomalías de colores que producen sus reacciones químicas pero, los que han sido cubiertos por el desplazamiento erosivo de rocas o del suelo, o cubiertos con los productos de un volcanismo joven no presentan en las cercanías de nuestros ojos, o instrumentos de detección, ningún rasgo que la Geología Tradicional pueda evaluar. Tampoco es posible que afloren aquellos en los cuales la presión de su cámara magmática se ha diluido a través de las fracturas del lugar donde podrían estar, que su aureola tectónica podría poner de manifiesto. El Análisis Estructural ofrece, y abre, un nuevo horizonte en la EXPLORACIÓN de recursos minerales y, en la definición del Campo de Esfuerzo en que están sumergidos los conocidos, su posibilidad de expansión. Estos trabajos se desarrollan con Planos Geomorfológicos, Estructurales, Mapeos Estructurales Orientados, en diferentes escalas donde las Imágenes de Satélites permiten una buena base de apoyo.