Pequeños objetos, como los electrones, si al acercarse al núcleo atómico incrementan su velocidad orbital en un factor proporcional a su distancia, construyen una barrera "casi" impenetrable. Atravesar esta coraza, donde el objeto material esta prácticamente en las mismas coordenadas millones de veces por segundo, sobre la superficie esférica, tendría más dificultad que una pequeña piedra, lanzada con la resortera de un niño, si esta tratara de atravesar el espacio
que cubre la hélice de un avión cuando gira.
que cubre la hélice de un avión cuando gira.