FREILA: La rotación de nuestro astro es el motor de las Placas...

La rotación de nuestro astro es el motor de las Placas Tectónicas, una conclusión que permite el modelo y que genera una amplía polémica en nuestro ambiente científico. Los límites de ellas se encuentran en la restricción de los Grados de Libertad que posee la materia sólida alojada en algún lugar donde, ante el esfuerzo aplicado la roca cede por ruptura. Esta ruptura, generada en el campo de dominio del esfuerzo tangencial, es FISURAL y sus magnitudes longitudinales pueden ser tan grande como para pasar de un continente a otro. La fisura central de las cordilleras transoceánicas es un buen ejemplo de esta acción. Pasando los límites del esfuerzo distensivo la unidad de roca se rompe y sus partes adquieren individualidad, como quién corta un cordón umbilical de un recién nacido que se integra al entorno donde vivirá y tendrá que adaptarse a los mismos efectos que la Naturaleza le exige a su madre. Esta formación de unidades menores se siguen subdividiendo dando causa a una recursividad donde la misma geometría se desarrolla en diferentes escalas. La cordillera Andina con su extensión longitudinal SINUSOIDAL y sus fracturas transversales no son más diferentes que las estructuras que lucen las sumergidas en los océanos.