El ESO pretende desempeñar un papel similar en la realización del ELT, aunque probablemente su presupuesto sea insuficiente para sufragar toda la aportación europea y habrá que encontrar otra fuente de financiación. Aún no se ha concretado en absoluto quién va a costear el radiotelescopio homólogo del ELT, el SKA. En Europa, la radioastronomía de ondas más largas no cuenta con organizaciones similares al ESO o a la ESA. Si Europa quiere mantener su papel de liderazgo mundial en la radioastronomía, que tan bien ilustran los descubrimientos generados por la colaboración europea en el estudio de los púlsares, se necesita urgentemente establecer una organización de ese tipo que pueda acceder a los fondos estructurales de la UE.