Justo con el inicio de ese nuevo siglo XX, se fija para todo el territorio español la hora del Meridiano de Greenwich, también llamada GMT (Greenwich Meridian Time) o TU (Tiempo Universal). No es hasta casi dos décadas después, cuando el 15 de abril de 1918, se introduce el concepto DST o Daylight Saving Time, llamado comunmente “horario de verano”, y que es la convención por la que se adelantan los relojes para que las tardes tengan más luz diurna y las mañanas menos (luego se explica su verdadero origen y motivo).