Esté donde esté, está en forma de masa, pero no brilla. Así que se le llama Materia Oscura, a falta de un término mejor (y eso que es bastante preciso). Sabemos que no son agujeros negros, estrellas muertas, planetas expulsados o gas frío (todos ellos se han buscado y se han tachado de la lista), y los candidatos restantes son bien raritos.