El CRISTÓBAL COLÓN, nuestro único crucero acorazado. Una magnífica nave que fue enviada al matadero de Cuba ¡sin ni siquiera tener instalada su artillería principal!. ¡Qué inútil despilfarro de recurso y de vidas tuvo la falta de planificación y la estrechez de miras de la clase política española de finales del siglo XIX!