Esta clase de naves recorrieron los mares en busca de los forzadores del bloqueo y los corsarios sudistas consiguiendo eliminar su amenaza. Gran Bretaña, atenta a las posibilidades de tales naves, botó en 1866 su primer crucero: el INCONSTANT.
Estas nuevas naves eran ideales para los servicios coloniales y tomaron el lugar dejado por las fragatas y corbetas de vela.
Estas nuevas naves eran ideales para los servicios coloniales y tomaron el lugar dejado por las fragatas y corbetas de vela.