La denominación "CRUCERO" aplicada a un buque de guerra se llevó a cabo por primera vez durante la Guerra de Secesión norteamericana y fue aplicada a las grandes corbetas clase WAMPANOAG de la marina federal. Estas corbetas desplazaban más de 4.000 toneladas, tenían una velocidad de 16 nudos y estaban armadas con 17 cañones de varios calibres