Si en realidad fueron cruceros de batalla, no queda duda de que fueron la culminación del tipo nacido 30 años antes con los INVINCIBLE. En la guerra se pensó sustituir los cañones de 280 mm por otros de 380 mm, lo que les hubiera convertido en rivales formidables para cualquier acorazado británico o norteamericano, pero el desarrollo de los acontecimientos impidió tal modificación.