Terminada la "vacación naval" impuesta por el tratado de Washington, los primeros en poner quilla a un nuevo acorazado fueron los italianos con su magnífica clase VITTORIO VENETO (4 unidades, 3 botadas) de 1935. Fueron naves de gran belleza, poderosamente armadas y con una protección subacuática novedosa ideada por el ingeniero Pugliese. Estas naves no debían haber tenido ningún problema en conseguir la superioridad naval en el Mediterráneo, pero la ceguera de los mandos navales y políticos italianos impidió que se sacara todo el partido a estas magníficas naves. 41.167 ton. 30 nudos. Eslora 237,8 m. Manga 32,9 m. Calado 10,5 m. 9-381 mm. 12-152 mm. 12-90 mm. 24-20 mm. 1 catapulta y 3 hidroaviones. Blindaje vertical 350 mm y horizontal 100 mm. 1.920 hombres.