Con los acorazados de la clase ROYAL SOVEREIGN (5 unidades) de 1915 se dio un inexplicable paso atrás al embarcar calderas de carbón en lugar de petróleo por temor a quedar Gran Bretaña sin suministro de crudo en guerra. Su velocidad era solo de 21 nudos y las demás características similares a los QUEEN ELIZABETH a los que nunca llegaron a igualar.