Sin embargo, el combate de Hampton Roads había galvanizado a los más atrevidos marinos que veían el buque de torres como el futuro. Su abanderado era el comandante Cowper Coles, un hombre de amplia visión que defendió hasta el límite la implantación de las torres en los grandes acorazados. A pesar de colocarse la quilla el 1-6-1866 de una nave de torres: el MONARCH, Coles no se dio por satisfecho y continuó pidiendo una nave de características "más apropiadas". Como consecuencia de su insistencia, el 30 de enero de 1867 se colocó la quilla de una nave proyectada por él: el CAPTAIN.