La guerra de Crimea había demostrado dos cosas esenciales:
1- La validez de la protección acorazada para las naves de guerra.
2- La falta de cualidades marineras de las baterías acorazadas.
Por ello, Dupuy de Lôme se puso a trabajar en un nuevo tipo de nave que aunara la protección de una coraza de hierro con las cualidades marineras de un buque de línea. No era tarea fácil, pero el ingeniero francés supo asombrar al mundo por segunda vez al poner la quilla en mayo de 1858 a la GLOIRE.
1- La validez de la protección acorazada para las naves de guerra.
2- La falta de cualidades marineras de las baterías acorazadas.
Por ello, Dupuy de Lôme se puso a trabajar en un nuevo tipo de nave que aunara la protección de una coraza de hierro con las cualidades marineras de un buque de línea. No era tarea fácil, pero el ingeniero francés supo asombrar al mundo por segunda vez al poner la quilla en mayo de 1858 a la GLOIRE.