En las Actas del cabildo Colonial de San Francisco de Quito se revela tajantemente la mala acogida y descontento general que Pedro de Alvarado provocó en las empresas conquistadoras encabezadas por Don Diego de Almagro y que estaban vinculadas a las expediciones de los actuales territorios del Ecuador continental o del entonces Reino de Quito, de acuerdo con las provisiones entregadas por Francisco Pizarro como gobernador de la Nueva Castilla. He aquí unos de los primeros documentos originales del cabildo colonial de Quito donde se expresa los pareceres a los que tuvo que recurrir el propio mariscal Diego de Almagro para negociar con Alvarado y no fomentar una demostrada e impopular acogida que originó su estadía en las tierras del norte del Pirú., apenas oída su llegada desde Guatemala. El documento edilicio relata lo siguiente con la respectiva respuesta de los cabildantes: