Participó en la batalla sostenida contra los tlaxcaltecas dirigidos principalmente por Xicohténcatl. Una vez que los conquistadores españoles vencieron y pactaron una nueva alianza con los tlaxcaltecas, en muestra de paz les regalaron mujeres a los principales capitanes. Una de ellas fue la propia hija de "Xicohténcatl el viejo" a quien se le bautizó como doña Luisa y era destinada para Hernán Cortés, quien la cedió a Pedro de Alvarado. Siendo aún soltero, Pedro de Alvarado tuvo un hijo con doña Luisa a quien bautizó con su propio nombre y una hija a la cual bautizó con el nombre de Leonor. Leonor se casó con Francisco de la Cueva primo del duque de Alburquerque.[1]