FREILA: Más adelante les salieron al encuentro cinco mil guerreros...

Más adelante les salieron al encuentro cinco mil guerreros de Malacatán, un cacicazgo sujeto al señorío Mam de Zaculeu. Nada más comenzar la batalla, Luarca avanzó con la caballería y rompió la primera línea formada por arqueros. Los soldados españoles de infantería y las tropas auxiliares que venían detrás se encargaron de rematar la acción de la caballería. El segundo frente de los malacatanes lo formaba un contingente de guerreros portadores de largas lanzas, con las cuales mataron algunos caballos e hirieron a varios soldados. Animados por su cacique Ca-Ilocab, los mames peleaban bravamente y ya casi tenían ganada una elevación del terreno con clara intención de dejarse luego caer por la espalda del ejército español, cuando Alonso de Luarca se percató del hecho y tras advertir a grandes voces del peligro a Gonzalo de Alvarado, se lanzó a proteger aquel frente. Enseguida se trabó una sangrienta pelea que terminó cuando Gonzalo de Alvarado pudo matar de un lanzado a Ca-Ilocab. La muerte de su jefe propició una desbandada general de los guerreros malacatanes. Luarca y demás soldados les persiguen hasta Malacatán, población en que solamente encontraron a viejos y enfermos, ya que los demás habían huido a los montes. Al día siguiente varios caciques de la comarca vinieron a visitar a los españoles, ofreciéndoles su sumisión. Mientras tanto, Gonzalo de Alvarado dejó al cuidado de Malacatán a Bernardino de Oviedo al frente de un contingente de 10 soldados y 200 guerreros mexicanos.