Las crónicas españolas explican que Atonal y algunos guerreros consiguen huir y sobreviven a la carnicería.
Tras la batalla, los conquistadores se repliegan y permanecieron cinco días en Acaxual, recuperándose del combate. Finalmente el 13 de junio de 1524 avanzaron sobre Tacuzcalco, donde los pipiles presentaron un poderoso ejército de aproximadamente 5000 guerreros que esperaba a los invasores en formación y armados en su mayoría con largas "... lanzas de 30 palmos todas enarboladas...", de nuevo al mando del príncipe Atonal. Aunque Pedro de Alvarado pudo penosamente desplazarse a caballo para dar órdenes en la batalla, finalmente confía la dirección del combate a Gonzalo. Las tropas españolas se organizan con Gómez de Alvarado por el flanco izquierdo, con 30 caballos; por el flanco derecho, el mismo Gonzalo de Alvarado, con 20 hombres a caballo; y por el centro, Jorge de Alvarado, con el grueso de la tropa. De nuevo barren del campo de batalla a los gerreros pipiles -“Aquí se hizo muy grande matanza y castigo”- narró el conquistador. Tras la batalla, el mismo Gonzalo de Alvarado persigue y mata al rebelde Atonal de 2 disparos cuando intenta huir del lugar.
Tras la batalla, los conquistadores se repliegan y permanecieron cinco días en Acaxual, recuperándose del combate. Finalmente el 13 de junio de 1524 avanzaron sobre Tacuzcalco, donde los pipiles presentaron un poderoso ejército de aproximadamente 5000 guerreros que esperaba a los invasores en formación y armados en su mayoría con largas "... lanzas de 30 palmos todas enarboladas...", de nuevo al mando del príncipe Atonal. Aunque Pedro de Alvarado pudo penosamente desplazarse a caballo para dar órdenes en la batalla, finalmente confía la dirección del combate a Gonzalo. Las tropas españolas se organizan con Gómez de Alvarado por el flanco izquierdo, con 30 caballos; por el flanco derecho, el mismo Gonzalo de Alvarado, con 20 hombres a caballo; y por el centro, Jorge de Alvarado, con el grueso de la tropa. De nuevo barren del campo de batalla a los gerreros pipiles -“Aquí se hizo muy grande matanza y castigo”- narró el conquistador. Tras la batalla, el mismo Gonzalo de Alvarado persigue y mata al rebelde Atonal de 2 disparos cuando intenta huir del lugar.