Fue nombrado como Gobernador de Costa Rica por el rey Felipe II el 19 de julio de 1566. Se trasladó por tierra desde Honduras a Costa Rica, a donde llegó en 1568 con su esposa, sus hijos Diego López de Ribera, Pero Afán de Ribera y Paz y Rodrigo de Ribera, dos nietos, su pariente Ruy López de Ribera, unos cuarenta soldados y cuatrocientas reses. En su ruta hacia la ciudad de Cartago fundó la efímera ciudad de Aranjuez y puerto de Ribera, a orillas del río Aranjuez, en la actual provincia de Puntarenas, lo cual llevó al abandono o despoblamiento de la villa de los Reyes fundada por Juan de Cavallón y Arboleda.