FREILA: Perdóname, estaba asustado, yo no quise abandonarlo,...

Perdóname, estaba asustado, yo no quise abandonarlo, me pudo el miedo -.
- Entiéndelo, si no hubieras sido un maldito cobarde mi hermano seguiría vivo, te dejaré aquí tirado, desangrándote, como tu hiciste con él -.

Después de esas palabras Matías se abalanzó contra Miguel que aun seguía derrotado sobre el suelo de alquitrán.
El gran arma casi secciona la yugular del ejecutivo pero pudo zafarse. Los dos hombres se retorcieron en la oscuridad intercambiando golpes y gestos de dolor.
Miguel se levantó y se puso contra un árbol seco que se alzaba sin vida en el arcén de la carretera:

- Espera Matías iré a comisaría y me entregaré, que la ley haga lo que tenga que hacer -. Intentó calmar la furia desbordada de su ex amigo.
Unas sonoras carcajadas se oyeron en la fría noche:

- La ley la impartiré yo, no tienes salida, te prometo que la herida será lo suficientemente profunda y no tardaras en quedarte sin gota de tu sucia sangre -.