Desde la antigüedad diferentes textos se han ocupado del tema. En la mayor parte de ellos se habla de una destrucción de la humanidad llevada a cabo por el poder divino, por diferentes razones y de forma universal y no local. Sólo sobrevivieron aquellos elegidos por la divinidad protegidos en una embarcación. Junto a los supervivientes siempre se salvaron sus animales. Además, la inundación era fruto de la lluvia no de grandes olas. Esto tenía un significado teológico de agua creada, purificadora y primigenia que generaría una nueva sociedad mejor.