Estuvo en prisión por diversos delitos a lo largo de los años 50, principalmente por robos, estafas, delitos relacionados con la prostitución y violaciones homosexuales. Pasó gran parte de esos años y casi la totalidad de la década siguiente en la cárcel. A pesar de todo, en 1954 le dio tiempo a casarse con Jean Willis y tener un hijo, pero su matrimonio no funcionó. En 1958 se casa con Candy Stevens nuevamente, pero tampoco funcionó a pesar de tener con ella otro hijo. En la cárcel tuvo sus primeros contactos con el esoterismo. Estudió minuciosamente la Biblia y otros textos sagrados de diferentes religiones y credos. Poco a poco fue formando en su mente que el fin del mundo estaba cerca.