Los críticos de su doctrina afirman que el Libro de la Ley no deja de ser un grimorio satánico. Incitación al hedonismo, la necro-pederastia, el anarquismo, la drogadicción, la promiscuidad, la bisexualidad, el alcoholismo y otros vicios han sido las principales acusaciones que ha recibido la doctrina de Crowley.