Alrededor de cincuenta volúmenes de las obras de Aristóteles se han conservado hasta la fecha, muchos de ellos debido a una afortunada casualidad. Cerca del ano 80 a. de C., los hombres de una legión romana que invadía el Asia Menor encontraron unos manuscritos de Arist6teles en un pozo y los llevaron a su general, Sulla. Sucedió que no existían copias de muchos de ellos, y Sulla hizo que fueran Ilevados a Roma y se volvieran a copiar.