Troya se fundó cuando Ilo ganó unos juegos deportivos y como premio recibió cien esclavos y una vaca. Según el oráculo, Ilo debía seguir a la vaca y fundar una ciudad en el sitio en el que esta se parase. La vaca de paró en la colina de Ate y para saber si aquel era el lugar indicado, Ilo pidió una señal a los dioses. A sus pies cayó el Paladio e Ilo fundó en esa colina la ciudad de Ilión o Troya.