Autómata de Talos
Fue uno de los tres regalos que Zeus le concedió a su amada Europa.
Es tradicionalmente el protector de Creta. Era un autómata de bronce, que todos los días daba tres vueltas a la isla impidiendo que nadie entrase ni saliese sin el permiso de su soberano, el rey Minos. Talos lanzaba enormes piedras y si atrapaba a algún indeseable calentaba su cuerpo con el fuego y luego abrazaba a los prisioneros. Era invulnerable en todo su cuerpo con excepción de una vena en su parte inferior. Talos murió a manos de Medea que con sus hechizos logró romper esa vena.
Fue uno de los tres regalos que Zeus le concedió a su amada Europa.
Es tradicionalmente el protector de Creta. Era un autómata de bronce, que todos los días daba tres vueltas a la isla impidiendo que nadie entrase ni saliese sin el permiso de su soberano, el rey Minos. Talos lanzaba enormes piedras y si atrapaba a algún indeseable calentaba su cuerpo con el fuego y luego abrazaba a los prisioneros. Era invulnerable en todo su cuerpo con excepción de una vena en su parte inferior. Talos murió a manos de Medea que con sus hechizos logró romper esa vena.