FREILA: El asunto empezó a cambiar recién en 1960. Irónicamente...

El asunto empezó a cambiar recién en 1960. Irónicamente fue el cataclismo de erigir la Represa de Asuán, lo que obró el milagro. Debido a que enormes tierras iban a quedar inundadas por las aguas de la represa, las investigaciones arqueológicas adquirieron un ritmo frenético. Con esto, surgieron (en forma de estatuillas y similares) múltiples evidencias de que los nubios kusitas sí eran de raza negra, en particular por los rasgos negroides de las facciones de muchas estatuas representando a figuras de la época del dominio nubio sobre Egipto (hacia 730-671 a. C.). La sensibilidad hacia el racismo había cambiado su tanto en el período intermedio, en particular gracias a la lucha por los derechos civiles de los negros en Estados Unidos, y con ello, el fantasma de los kusitas tuvo una nueva oportunidad de pasar a la Historia, ahora sí como corresponde, sin ser distorsionados ni falseados por los egos racistas de los investigadores.