En nuestra época de cierta tolerancia multicultural, el racismo abierto es considerado como algo sumamente ofensivo, y por lo tanto, nos cuesta creer cómo hubo épocas tan impregnadas de éste, que manchaban toda su ciencia histórica con afirmaciones a las claras absurdas, pero que sí cuadraban con un esquema mental de "la raza blanca superior versus las razas inferiores". La investigación arqueológica sobre el Reino de Kush fue una gran víctima de ello. Mientras que la Egiptología moderna principió con la campaña de Napoleón Bonaparte a Egipto en 1798-1799, la investigación arqueológica seria sobre los kusitas, sus vecinos del sur, debió esperar hasta mediados del siglo XX, para que alguien mostrara un cierto interés sobre este pueblo.