Así habló Júpiter, y, como de costumbre, con pocas palabras dijo muchas cosas. Por el contrario, Venus, la de los cabellos dorados, no tuvo inconveniente en hablar más tiempo de esta manera:
- "Oh Padre, oh poder eterno sobre los hombres y las cosas (¿hay alguna otra razón por la que podamos implorarte?): Los Rútulos se vanaglorian y Turno es conducido sobresaliendo en medio de todos sobre su caballo. Lleno de orgullo galopa contento, ya que sabe que la guerra le es favorable. ¿No te das cuenta? En cambio los troyanos no puede protegerse por sus murallas, ya que están destruidas. Luchan aquí y allí, dentro de sus hogares, y encima de los montones que hacen de improvisadas murallas se afanan en la lucha y llenan las fosas con su sangre. ¿Es que estás tan ciego que no lo ves?
- "Oh Padre, oh poder eterno sobre los hombres y las cosas (¿hay alguna otra razón por la que podamos implorarte?): Los Rútulos se vanaglorian y Turno es conducido sobresaliendo en medio de todos sobre su caballo. Lleno de orgullo galopa contento, ya que sabe que la guerra le es favorable. ¿No te das cuenta? En cambio los troyanos no puede protegerse por sus murallas, ya que están destruidas. Luchan aquí y allí, dentro de sus hogares, y encima de los montones que hacen de improvisadas murallas se afanan en la lucha y llenan las fosas con su sangre. ¿Es que estás tan ciego que no lo ves?