La sabiduria nos llega cuando ya no nos sirve de nada.
Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.
La duda es el principio de la sabiduría.
Más veces descubrimos nuestra sabiduría con nuestros disparates que con nuestra ilustración.
Nueve décimas partes de la sabiduría provienen de ser juicioso a tiempo.
No hay manto ni sayo que peor siente a la mujer que el querer ser sabia.
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