Otros extraños acontecimientos envuelven la fatal historia del Titanic. Uno de ellos es que entre los supervivientes aparecen Edith Haisman y un matrimonio de apellido Harrigan, quienes no se encontraban en la lista de pasajeros que se encontraban a bordo del Titanic, algo que se realizaba con mucha meticulosidad por parte de las compañías navieras que realizaban el cruce del Atlántico.
Poco antes de embarcarse, el matrimonio Wanderbright decide no hacerlo, a pesar de que ya se encontraban a bordo del buque sus sirvientes y su equipaje.
Poco antes de embarcarse, el matrimonio Wanderbright decide no hacerlo, a pesar de que ya se encontraban a bordo del buque sus sirvientes y su equipaje.