Al igual que las expediciones de Grimm, Ballard pensaba buscar los restos de los navíos con sonar y luego descender cámaras de video. El costoso equipamiento desarrollado llevó el nombre de Argos. El equipamiento fue probado en una misión secreta llevada a cabo en la búsqueda y hallazgo del primer submarino en 1984. El Instituto Francés para la Investigación y Exploración del Mar (IFREMER) se unió a la búsqueda, aportando valioso equipo de sonar, más desarrollado que su equivalente americano.
El 24 de junio de 1985 se inició la expedición, cuya primera parte se encontraba a cargo de los franceses, pero una falla en los equipos los hizo volver a tierra. El 12 de agosto, la misión se reinició, aunque previamente debieron verificar el estado del segundo submarino estadounidense hundido cerca de las Azores. Tras finalizar esta misión, el 24 de Agosto se dirigen al sitio donde se presumía que se encontraba el Titanic. Cuando la misión estaba a punto de fracasar y se encontraban dispuestos a volver, el 1 de septiembre, dieron con figuras que consideraron demasiado angulosas para ser formaciones naturales. Descendieron las cámaras, y se encontraron con lo que identificaron como las calderas del Titanic.
El 24 de junio de 1985 se inició la expedición, cuya primera parte se encontraba a cargo de los franceses, pero una falla en los equipos los hizo volver a tierra. El 12 de agosto, la misión se reinició, aunque previamente debieron verificar el estado del segundo submarino estadounidense hundido cerca de las Azores. Tras finalizar esta misión, el 24 de Agosto se dirigen al sitio donde se presumía que se encontraba el Titanic. Cuando la misión estaba a punto de fracasar y se encontraban dispuestos a volver, el 1 de septiembre, dieron con figuras que consideraron demasiado angulosas para ser formaciones naturales. Descendieron las cámaras, y se encontraron con lo que identificaron como las calderas del Titanic.