Este auge del transporte a través del Océano Atlántico provocó una fuerte competencia entre varias compañías navieras, principalmente entre la Cunard Line y la White Star Line. La Cunard Line tomó la delantera en esta competencia al botar en 1907 dos buques, el “Lusitania” y el “Mauritania”, los barcos comerciales más lujosos, grandes y rápidos construidos hasta el momento.