Mientras tanto, Shackleton en el “Endurance” no corrían mejor suerte. La barrera de hielos permanentes se extendía mucho más de lo habitual en ese verano, por lo que el viaje resultó penoso y debieron desatascar el barco en varias oportunidades, hasta que llegan a los 76º27’S. En este punto tuvo la oportunidad de descender con su equipo e iniciar la travesía, sin embargo consideró que aún se encontraba muy al norte. A los 76º34’S, el buque queda atrapado en el hielo y resultan infructuosos todos los intentos de la tripulación por liberarlo. El 21 de febrero Shackleton hace desembarcar a los perros y parte del equipamiento, previendo que allí pasarían el invierno.