Luego de la conquista de Amundsen, las misiones exploratorias de las zonas polares despertaban menos interés por parte de los posibles patrocinadores, por lo que para recaudar los fondos necesarios para la misión y terminar de pagar la anterior, tuvo serias dificultades. Sin embargo, una buena parte de lo que consideraba necesario para realizar la misión fue recaudado, y sin aún haber obtenido todo el dinero necesario decidió iniciarla, lo que luego le traería inconvenientes, al punto de casi abortar la misión.