La historia recoge generalmente aquellos emprendimientos, hitos y acontecimientos en los cuales el éxito o la consecución de los objetivos planteados es el punto culminante. Sin embargo, en muchas ocasiones, a pesar de resultar un fracaso desde el punto de vista de los objetivos trazados, la historia registra como hechos importantes dada la osadía, determinación y coraje de los hombres involucrados, muy especialmente entre los exploradores del Ártico y la Antártida.