Pero la innovación fundamental estaba en el casco, construido con madera de roble que había sido estacionado durante treinta años, con un espesor de entre 70 y 80 centímetros, excepto en la proa, donde llegaba a medir 125 centímetros de espesor, con los extremos de proa y popa afilados y sus extremos unidos, de forma que el buque fuera expulsado hacia arriba con la presión del hielo, en lugar de ser aplastado como sucedía con los demás barcos.
Dentro de las previsiones de Nansen, contó con que el viaje duraría de dos a tres años, por lo que en la bodega almacenó provisiones suficientes, tanto comestibles como combustible, para ese período de tiempo, además de voluminoso material científico escrito. Para la posibilidad de tener que descender del barco y hacer excursiones a través del hielo polar, llevó algunos kayaks, trineos y perros
Dentro de las previsiones de Nansen, contó con que el viaje duraría de dos a tres años, por lo que en la bodega almacenó provisiones suficientes, tanto comestibles como combustible, para ese período de tiempo, además de voluminoso material científico escrito. Para la posibilidad de tener que descender del barco y hacer excursiones a través del hielo polar, llevó algunos kayaks, trineos y perros