Unavez que logró reunir los fondos suficientes, encargó la construcción de un buque con diseño especial al experimentado constructor naval noruego Colin Archer. Éste construyó el buque con una bodega dividida en tres compartimientos estanco, de forma que de producirse entradas de agua el buque no se hundiera, con una proa reforzada de forma redondeada y con un rompehielos de hierro, con una popa reforzada y con el timón y hélices que podían desplazarse en forma vertical, impidiendo la rotura por el hielo.