Entre 1891 y 1892, pasó trece meses con los esquimales acompañado de un servidor de raza negra, Mathew Henson, quien se convertiría en su más estrecho colaborador y de quien no se separaría durante todo el período que durarían las exploraciones en la zona del Ártico. De hecho, Henson es reconocido en la actualidad también como uno de los exploradores más importantes de las regiones polares.
En 1892, empleando por primera vez trineos tirados por perros, emprende una misión cuya finalidad era atravesar Groenlandia, hecho que consigue tras 76 días de expedición y más de 2.000 kilómetros recorridos. Su llegada al cabo Morris Jesup, en honor a su principal patrocinador, era el punto más al norte descubierto en Groenlandia, descubriendo de esta forma que esta tierra estaba rodeada por todos lados. El resultado de esta misión es la comprobación de que Groenlandia es una isla, hecho que era supuesto por muchos científicos, pero que aún no se había demostrado.
En 1892, empleando por primera vez trineos tirados por perros, emprende una misión cuya finalidad era atravesar Groenlandia, hecho que consigue tras 76 días de expedición y más de 2.000 kilómetros recorridos. Su llegada al cabo Morris Jesup, en honor a su principal patrocinador, era el punto más al norte descubierto en Groenlandia, descubriendo de esta forma que esta tierra estaba rodeada por todos lados. El resultado de esta misión es la comprobación de que Groenlandia es una isla, hecho que era supuesto por muchos científicos, pero que aún no se había demostrado.