Robert Scott nació en Plymouth, un conocido puerto inglés, el 6 de junio de 1868, en el seno de una familia de fuerte tradición marina, a pesar de que su padre era simplemente el dueño de una cervecería. Luego de terminar sus estudios y por consejo de su padre, Scott se enroló en la Royal Navy, donde en pocos años obtuvo varios ascensos, mostrándose como un hombre competente, dedicado y tenaz.
Cumplió funciones como marino en la Flota del Canal de la Mancha, prestando servicio en las principales naves de la mencionada flota. Sin embargo, difícilmente lograra realizarse como marino, debido a la carencia de influencias de su familia. Scott era un hombre ambicioso e inquieto, por lo que su posición en la Royal Navy no lo complacía, lo que provocó su cambio de objetivos.
Cumplió funciones como marino en la Flota del Canal de la Mancha, prestando servicio en las principales naves de la mencionada flota. Sin embargo, difícilmente lograra realizarse como marino, debido a la carencia de influencias de su familia. Scott era un hombre ambicioso e inquieto, por lo que su posición en la Royal Navy no lo complacía, lo que provocó su cambio de objetivos.