Tras 2 meses más de búsqueda encontraron a los esquiadores faltantes, quienes fueron descubiertos bajo 4 metros de nieve a 75 metros lejos del bosque. Los cadáveres de Nicolas Thibeaux-Brignollel (24), Ludmilla Dubinina (21), Alexander Zolotaryov (37), y Alexander Kolevatov (25), evidenciaban muertes traumáticas. El cráneo de Nicolas estaba quebrado, mientras que Dubinina y Zolotarev tenían múltiples costillas rotas. Lo más escalofriante fue cuando descubrieron que a Dubinina le faltaba la lengua.