En diciembre de 1881 comenzó a sufrir fuertes episodios de dolores en el pecho. Cada vez que parecía mejorar, volvía a sufrir uno de estos ataques. En 18 de abril de 1882 sufrió un violento ataque nocturno. El doctor que lo visitó en la mañana del día 19 lo encontró estable. Pero pocos momentos después volvió a tener otro episodio. Finalmente murió a las 4 de la tarde de ese mismo día.
El 26 de abril, a pedido de sus amigos y de mucha gente desconocida de toda Inglaterra, Darwin fue enterrado en Westminster Abbey, junto a su gran amigo John Herschel, y a pocos metros de otro gran científico, Isaac Newton.
Fue un digno final de viaje para un extraordinario e incansable investigador.
El 26 de abril, a pedido de sus amigos y de mucha gente desconocida de toda Inglaterra, Darwin fue enterrado en Westminster Abbey, junto a su gran amigo John Herschel, y a pocos metros de otro gran científico, Isaac Newton.
Fue un digno final de viaje para un extraordinario e incansable investigador.