FREILA: Cuando Darwin regresó de su viaje en el Beagle, el...

Cuando Darwin regresó de su viaje en el Beagle, el primer inconveniente con el que tropezó fue qué hacer con la cantidad de muestras que había recolectado
aves de Galápagosdurante cuatro años. Necesitaba, por supuesto, analizarlas, pero sólo no podía. Contó entonces con la invaluable ayuda de varias personas: el Reverendo Henslow se ofreció a albergar parte de la inmensa colección, y Charles Lyell se ofreció a buscar naturalistas que pudiesen colaborar en tamaña empresa. Fu el mismo Lyell quién le presentó a Richard Owen, médico y anatomista, que pertenecía a la Real Sociedad de Cirujanos. Y fue Owen quien, analizando los especímenes traídos por Darwin de América del Sur, descubrió que cada uno de ellos era una especie totalmente individual, y no se relacionaba con especies similares de Europa. John Gould, un ornitólogo del Zoológico de Londres, descubrió no sólo que las aves traídas de Galápagos provenían en realidad de una única especie, sino que cada espécimen diferente provenía de una isla diferente.